
Mayo 1936.
“Ya en la nueva casa Alta vista 2, en
S. Angel, y con mi Jesús en su Sagrario.
Quiero hacer aquí una vida más retirada,
más recogida, más de Dios,
preparándome para la muerte.
¿Qué puede durarme ya la vida?
Pues que mis días,
mis horas y minutos sean todos de Jesús,
con María y para la gloria del Padre.”